martes, 2 de febrero de 2010

Escondida

Hace ya varios años tuve por primera vez un encuentro absolutamente consciente con una presencia fantasmal.

Tenía 18 años mas o menos y estaba como de costumbre, chateando con mi ahora esposo a altas horas de la noche. Esto sucedía con mucha frecuencia, ya que generalmente nos quedabamos hasta tarde haciendo tarea o jugando en linea.  El estudio de esa casa estaba en la planta baja, y daba hacia el comedor. Este a su vez se veía completo desde la barra de la cocina.

Esa noche recuerdo que ya todos en mi casa estaban dormidos, pues eran al rededor de las doce de la noche o quizá mas tarde.  Me levanté del escritorio y fui hacia la cocina por un vaso de leche. Toda la casa estaba a oscuras, a excepción del estudio que se iluminaba muy levemente gracias al reflejo del monitor de la computadora y la cocina por la luz del refrigerador al abrir y cerrar la puerta. Puse mi vaso en la barra para servirme leche, y fue cuando senti una mirada muy penetrante que provenía desde el comedor.

Entonces empecé a sentir miedo cuando descubrí una figura pequeña, como una sombra abajo de la mesa, mirandome fijamente. En los segundos en que enfoqué toda mi atención en tratar de distinguir esa pequeña sombra, pude adivinar que se trataba como de una niña, no mayor de  seis años, con el cabello suelto a la altura de los hombros.

Con torpeza salí corriendo de la cocina hacia el estudio para contarle a mi novio lo que me había pasado. Yo estaba muy asustada y el corazón me latía muy rápido. El me tranquilizó en ese momento, pidiéndome que me fijara nuevamente debajo de la mesa y me cerciorara de que no había nadie. Se que en ese momento me creyó, pero lo confirmó cuando días después, nos encontrábamos ambos en el estudio, cortando unas invitaciones cuando de repente sintió como si algo le tocara la pierna, algo que aparentemente había traspasado la tela de su pantalón y hasta su piel, pues sintió que ese 'suave' toque, le llegaba hasta el hueso. Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo y saltó hacia atrás para asomarse debajo del escritorio y ver quien estaba ahí, quien le había tocado la pierna... No había nadie, pero puedo asegurar que era la misma niña que vi anteriormente escondida bajo la mesa, solo que  esta vez escondida bajo el escritorio. ¿De quien se escondía? ¿Tenía miedo de alguien? ¿solo estaba jugando?

1 comentario:

Bajo la mesa « Historias Paranormales dijo...

[...] lo que me había pasado, pero por supuesto no me creyó. Años después y recordando cuando vi a la niña escondida bajo la mesa, creo que fue la misma presencia que sentí cuando estaba en tercero de [...]