miércoles, 13 de octubre de 2010

Historias de la escuela

Recuerdo que siempre había historias macabras que contar en las escuelas.

Todas las escuelas fueron antes un cementerio, o una pista de patinaje sobre hielo, en todas las escuelas se aparecía la bailarina sin cabeza, Berthita, o la misma muerte.

En mi escuela no fue diferente. Durante las juntas de padres de familia, recuerdo que los niños nos juntabamos afuera de los salones en la -casi- oscuridad a contarnos historias de miedo. No era raro que uno que otro asustadizo saliera corriendo a buscar a su mamá.

Se decía que "era antes un cementerio", que los fantasmas de las monjas recorrían toda la escuela por las noches, que las almas atrapadas de los niños se hacían escuchar con los ecos de gritos y sonidos tipicos de escuela durante las madrugadas. Tambien se hablaba de una bailarina sin cabeza en el caso de las escuelas que "antes fueron una pista de patinaje sobre hielo"  cuando su compañero de patinaje artistico en un giro le cortó la cabeza con sus patines afilados.

Tambien recuerdo una historia sobre el fantasma aterrador de una niña que se aparecía en el baño de niñas, si golpeabas tres veces un determinado mosaico.

Por supuesto nunca se me apareció a mi.

Todo esto eran fantasías que se contaban en todas las escuelas del país. Dudo que exista una sola escuela que haya sido construida realmente sobre un cementerio antiguo.

Lo que si es verdad, es que las escuelas guardan muchisima energía. Es toda esa energía juvenil que se queda atrapada en los salones de clase, todas esas emociones que se viven en una escuela en la que pasamos la mayor parte de nuestra infancia y adolescencia.

Puede que esa misma energía atraiga otro tipo de energías ocultas, energías de otro mundo, energías sedientas de juventud quizá.

Esto es lo que me pasó a mi:

Estaba ya en primer año de preparatoria, cuando mi mamá tuvo que asistir a una de esas tantas juntas de padres de familia, generalmente las juntas empezaban al rededor de las 6 de la tarde y terminaban cuando mucho a las 9 de la noche.

Casi siempre en las juntas nos encontrabamos con otras compañeras pero en esa ocasión no había nadie. Solo yo y mi hermana menor, que cursaba el 4to año de primaria.

No sabiendo que hacer, nos pusimos a recorrer toda la escuela practicamente a oscuras, ya que la junta era en el primer piso y los otros tres estaban iluminados unicamente por la luna que se filtraba a los pasillos.

Subimos al ultimo piso, buscabamos algun salon abierto para entrar y quedarnos ahí hasta que la junta terminara pero todo estaba cerrado.

Al llegar al ultimo piso, en el ultimo salón antes de las escaleras que llevaban a una terraza, empezamos a escuchar ruidos.

Era como si dejaran caer canicas en el piso. Guardamos silencio mi hermana y yo y nos acercamos cada vez mas, casi de puntillas para escuchar bien el sonido. Era bastante claro, no estabamos imaginandolo... Era como si alguien dejara caer un par de canicas en repetidas ocasiones. Mi hermana sintió miedo, y me pidió que nos fueramos al primer piso a esperar a mi mamá, pero yo queria saber que era ese ruido.

Quise trepar hasta la ventana para ver si lograba ver algo dentro del salón pero estaba vacio. Solo pupitres y oscuridad.

Entonces pegue la oreja en la puerta para ver si escuchaba algo con mayor claridad y entonces estrepitosamente el ruido de muchas risas de niños se escuchó muy fuerte. Como si el salón hubiese estado lleno de gente escondida y de pronto todos se rieran al unisono para darme un buen susto.

Y lo lograron. No solo se escucharon las risas sino que empezó a escucharse mucho ruido como cuando uno esta verdaderamente en un salon de clases y hay mucho caos. Salimos corriendo mi hermana y yo, nos tomamos de la mano y bajamos las escaleras lo más rapido que pudimos.

Nunca más volvimos a subir al 4to piso si no era de día.

2 comentarios:

jorge luis dijo...

s comento algo q me paso el otro dia estaba solo en mi cuarto pensando hechado en la cama ya era tarde mi cama esta pegada justo ala ventana q da ala calle cuando de pronto alo lejos escuchaba un alma en pena llorar los perros ladraban y ladraban me asuste y el grito se escuchaba mas serca mas serca cuando de repent ingreso por la ventana salto sobre era una sombra de una persona y se fue serca ala puerta y se quedo llorando ahi yo me quede inmovilizado no podia moverme ni gritar solo escuche como lloraba esa alma en pena q me madre me dijo son almas expulsados del cielo y se quedan vagando en la tierra

Anónimo dijo...

A ver... no se escribe "serca" , se escribe CERCA!!!