miércoles, 17 de noviembre de 2010

Energía atrayente


Hay personas con capacidades psíquicas especiales que desde el momento de su concepción se convierten en un foco de energía atrayente a espíritus y otras energías.

Las personas que tienen estas capacidades o habilidades psíquicas generalmente son más sensibles que las demás personas, a ver, sentir o percibir de alguna manera a las entidades de otros planos. Y estas entidades, la mayoría de ellas, se dan cuenta cuando una persona es capaz de percibir su presencia.

Si este espíritu se da cuenta de que alguien lo percibe, lo más obvio es que éste quede de alguna manera 'pegado' a la persona que es capaz de sentirlo. ¿Por que? Puede ser que el espiritu tenga asuntos pendientes, tenga deseo o necesidad de ayuda. No significa que sea para bien o que sea algo positivo. Pero este espiritu intentará que lo ayuden y que mejor que alguien que tiene la habilidad de percibir entidades del más allá.

Esta es la razón por la cual una persona con un nivel de conciencia más elevado, con capacidades pisiquicas especiales, con sensibilidad a lo paranormal es un foco de energía atrayente para los fantasmas.

Por ejemplo, en mi caso. Mi esposo y yo somos muy sensibles a los espíritus, podemos percibir energías diferentes y en muchos casos ver o sentir espíritus, no solo en casas viejas o lugares que dicen que están embrujados. Sino de una manera cotidiana. Recuerdo esa ocasión en que ambos percibimos algo muy negativo que llegó a nuestra casa una madrugada, que se quedó parado en la puerta de nuestra recamara observándonos, estudiando nuestras reacciones, quizá averiguando si eramos capaces de ayudarle.  Debo hacer énfasis en que no vimos nada. Yo, al menos, no vi nada. No vi ninguna sombra no escuché ningún ruido, ningún quejido ni susurro. Solamente tuve una sensación de temor, de ser observada por alguien que estaba en el pasillo, percibí una energía sumamente negativa, percibí angustia y soledad en esa entidad, pero también percibí mucha ira. Incluso pensé que estaba sintiéndome enferma, algo con mi presión arterial o no se, fue lo primero que pensé. Pero entonces mi esposo me preguntó si lograba sentir "eso". Fue cuando me describió exactamente lo que yo estaba sintiendo.

No se quedó mucho tiempo, no tengo idea por que. Quizá sintió rechazo por nuestra parte, la verdad es que cuando logramos sentir que su energía se alejó respiramos tranquilos y pudimos dormir el resto de la noche. Por supuesto nos preguntábamos ¿que habrá sido? ¿Que querría? y sobre todo ¿Estabamos preparados para enfrentar una entidad tan negativa, si no hubiese decidido irse por pie propio?

Y es que es seguro que esa entidad iba de paso, buscando algo. Y al pasar cerca de nosotros, algo llamó su atención, probablemente nuestra energía.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buen informe aunque muy breve. Seria genial que co tara con mas informacion pero aun asi ,estuvo muy bueno :)