miércoles, 1 de diciembre de 2010

La planchada

La leyenda de la planchada es muy popular en los hospitales de México.


Cuenta la leyenda que había una enfermera muy guapa y muy pulcra de nombre Eulalia. Siempre portaba su uniforme almidonado y planchado impecablemente. Ella se enamoró de un Médico residente llamado Joaquín y sostuvieron juntos y en secreto un tórrido romance. Todo era felicidad y alegría. Un día Joaquín le pide matrimonio a Eulalia y ella por supuesto acepta.

Joaquín le dijo que antes de casarse tenía que ir a un congreso, pero que volvería pronto. Así pasaron 15 días y Joaquín no regresó, pasó un tiempo más y Eulalia investigando entre los doctores, se enteró con horror que Joaquín se había casado con otra mujer.

Eulalia cayó en una gran depresión y comenzó a descuidar a sus pacientes, no les daba medicamentos para el dolor, no les administraba sus antibióticos, no les prestaba atención y muchos de esos pacientes murieron por la negligencia de Eulalia. Ella pronto falleció.

Se dice que su fantasma arrepentido de haber provocado tantas muertes en sus pacientes, vaga aún en los hospitales y atiende a los enfermos, muchos de ellos se curan milagrosamente después de haber sido atendidos por esa enfermera misteriosa de uniforme pulcro y planchado.

Una tía asegura haber tenido contacto con la planchada.

Ella tuvo a su ultima hija en un parto prematuro a los 6 meses de gestación, ambas estuvieron en grave peligro y tuvieron que pasar semanas en el hospital. Dice que una madrugada, padecía de mucho dolor y una enfermera muy bien arreglada, con su uniforme muy bien planchado fue a atenderla, le dio un par de pastillas y le ayudó a tomarlas. Luego mi tía se quedó dormida y al poco rato llegó otra enfermera para darle las mismas pastillas. Mi tía dijo que ya no le dolía por que la otra enfermera ya le había dado dos pastillas para el dolor. Ella le dijo que eso era imposible, que ella era la unica enfermera de guardia esa noche y que no había nadie más para administrar los medicamentos.

Entonces ¿Quién le dio el medicamento a mi tía para ayudarle a calmar el dolor?

Poco tiempo después, tanto mi tía como mi prima fueron dadas de alta y gozan de una salud excelente.

3 comentarios:

dayanne dijo...

wau la verdad si creo en las almas en pena que bueno que tu prima y tu tia estan bien sean felces y les deseo la mejor de la suerte en el mundo son los deseos de mariana dayanne miranda.

alexacrow dijo...

Gracias!!!

Anónimo dijo...

Me gusto esta historia.